terça-feira, 31 de agosto de 2021

LOS FANATISMOS, PELIGRO PARA LA HUMANIDAD * JOSERMANO

 LOS FANATISMOS, PELIGRO PARA LA HUMANIDAD

JOSERMANO


La humanidad invento siempre mitos sobre todo lo que no podía entender y que afectaba su existencia, la ciencia intenta dar luz sobre muchos de esos fenómenos para tratar de entenderlos,  pero no siempre a favor de las mayorías, las elites abusadoras incluso hoy siguen financiando la investigación en todos los ámbitos sociales críticos para apoderarse de los resultados y usarlos para mantener sus privilegios, por ejemplo, la investigación en psicología social realizada en institutos especializados desde la posguerra como Tavistok.


Mientras el conocimiento viaja en avión, la conducta necesaria para asimilarlo sigue viajando a pie, la manipulación de la psicología de manada, en la que los impulsos primarios se imponen sobre la razón, sigue dominando la escena política con algunas excepciones,  activar el cerebro primario y su mecanismo de huida o lucha para desplazar a la razón y aplazar todas las funciones evolucionadas de la corteza, activando los miedos sociales mediante falsas señales amplificadas de peligro mezcladas con eventos flagrantes mediatizados convenientemente, activan los cerebros antiguos, el primario y el mamífero juntos para la sobrevivencia emergente del sujeto y de la manada. 


Todos dependemos de nuestras decisiones personales y colectivas, para hacerlo necesitamos información e intuición , podemos tomar decisiones razonables o impulsivas, tenemos un enorme bagaje de conocimientos desarrollados y los mecanismos cibernéticos para aprovecharlos, pero una enorme mayoría de la sociedad prefiere la emoción a la razón, ante la activación de la emergencia existencial, el organismo crea una enorme barrera de autoprotección que impide que la razón domine el impulso, se vuelve casi imposible lograr que la gente entre en razón, llegando a niveles absurdos de tozudez, las palabras chocan contra los símbolos, los iconos, los arquetipos que imponen su antigüedad y pragmatismo. No intentes entrar en razón con un enamorado o un fanatico.


Cuando las emociones irracionales, pasión, odio, miedo, han calado en el inconsciente, todo se vuelve inconsciente, impulsivo, imperativo, factico, todo el conocimiento pasa a un segundo o tercer plano, se toman decisiones irracionales inmediatas, el futuro ya no importa tanto, nos gobierna la urgencia y en esas condiciones se toman decisiones incluso suicidas, violentas y perversas y se aceptan medidas  y justificaciones desesperadas,  absurdas, ilógicas, buscando salvarse, el fanatismo permanente es un virus patológico cognitivo y conductual.


Quedarse del lado de la irracionalidad impulsiva, del fanatismo, es condenar la evolución humana alcanzada, condenar la razón, el dialogo, el consenso, la convivencia pacífica, el fanatismo es un terreno fértil para la manipulación masiva, para el florecimiento de sectas, de fuhrer nazis que decidan quien vive y quien muere, que suplantan la fuerza y la inteligencia colectiva, porque volvemos a ser manada y como tal necesitamos un macho alfa fuerte, no  inteligente (cualquier parecido con Uribe es pura coincidencia).


Todo fanatismo es un retroceso para la humanidad, pero lamentablemente hay demasiados grupos de poder mundial que saben y abusan de estas dinámicas, no es gratuito que en la posguerra los EEUU iniciara una enorme campaña de proliferación de sectas de fanatismo religioso por todo el mundo, pero en especial en las zonas a ser dominadas para imponer su hegemonía, como en su patio trasero esas sectas han proliferado y son la base de la gobernabilidad de oligarquías depredadoras, abusivas y criminales como en Brasil, Colombia, Centroamérica, etc., siendo uno de los ejemplos más recientes Afganistán con los talibanes, donde a una secta misógina y retardataria , como casi todas, le es entregado el gobierno sorpresivamente por parte de los invasores, para que otros sectores más democráticos no lo asuman y garantizar el dominio territorial contra el avance de otras potencias no imperialistas como Rusia, China o Irán. 


El  fanatismo como recurso de gobernabilidad irracional es un peligro para la humanidad alcanzada, no olvidemos el papel de Añez y su biblia en Bolivia, o los grupos evangélicos que apoyan a Uribe, Duque y Sarmiento Angulo, pero también los fanatismos políticos, cuando la decisión política no depende de la razón sino del impulso, cuando los militantes no leen o son dogmáticos alrededor de una biblia política que reemplaza al conocimiento enriquecido gracias al debate colectivo, los dogmáticos no construyen, critican que no se siga al pie de la letra, además de otras desviaciones como la ignorancia negligente sobre temas relevantes para la organización social.


Es triste ver a militantes valiosos que dedican demasiado tiempo y energía a discusiones distractoras como los antivacunas o el aborto, defienden teorías absurdas e inclusive criminales como el nazismo, sin ninguna investigación real, a lo mucho videos virales, caen fácilmente en las trampas de la guerra psicológica que promueve la “sentimentalizacion” o “apasionamiento”como activación del cerebro mamífero, creen en el líder carismático pero no entienden mucho de sus propuestas de gobierno, su teoría sociopolítica o su inserción dentro de la disputa geopolítica, todos aspectos inherentes a cualquier gestión pública, por ello los pocos debates terminan violentamente o con la ruptura de la organización por acusaciones personales.


El fanatismo y el oportunismo, sin contar con los infiltrados,  pueden acabar cualquier iniciativa política, el único antídoto es un trabajo organizativo de estructuración, concientización permanente con aplicación en territorio, debates abiertos y confrontación con los otros actores territoriales, una agenda clara sobre los temas neurales de cambio y construcción de una mejor sociedad, sin confundir el compromiso, la gratitud, el reconocimiento de valores y capacidades de los lideres coyunturales, la entrega a la causa común, con fanatismo.


El imperialismo brutal seguirá usando toda su maquinaria mediática y su poder político y financiero para llevarnos a un terreno donde seamos controlables, por eso ahora les estorba hasta la democracia burguesa que ellos mismo impulsaron, nos quieren meter en un clima cultural de terror para justificar la militarización total y la emergencia de gobiernos facticos cooptados por grupos extremistas fanáticos, no podemos permitir que las organizaciones sociales sean permeadas por estas desviaciones para boicotear nuestras dinámicas con el fin de destruirlas, destruyendo aún más el tejido social. Es nuestro deber también denunciarlas y crear las condiciones para que sean corregidas, para lograr el triunfo popular juntos, lucidos y abrazados.


josermano@gmail.com


“El amor inteligente, el trabajo constructivo y el conocimiento compartido son las fuentes de la vida, también deben gobernarla” Wilhem Reich. 

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terça-feira, 24 de agosto de 2021

quinta-feira, 12 de agosto de 2021

Las guerras de Estados Unidos * Vladimir Acosta

Las guerras de Estados Unidos

Vladimir Acosta


Vietnam

Agosto 9, 2021


Pese a su creciente decadencia, Estados Unidos sigue siendo hoy el país más poderoso del mundo. De hecho, en poderío militar es el primero, el más y mejor armado, el que posee la mayor fuerza bélica, de tierra, mar y aire, que de paso pretende también ser la mejor. Y es el país que, aumentándolo año tras año, consume el presupuesto militar más grande del planeta, el cual supera con facilidad la suma del de las 7 u 8 principales potencias que le siguen de lejos en ese campo. Es además el país más guerrerista y agresivo del mundo. Vive de vender armas y promover guerras y odios. No conoce otro lenguaje para tratar con los demás países que no sea el de la amenaza abierta o solapada, el de la sujeción y el chantaje, o el de las sanciones y el bloqueo económico. Es ese el lenguaje que escuchamos a diario en boca de sus presidentes, secretarios de estado o ministros de guerra, como fue el caso ayer de Trump, y como es hoy el de esa copia desteñida suya que es Biden, presidente actual de ese país soberbio y prepotente que actúa a un tiempo como amo y policía del mundo. Pero lo que quiero destacar ahora de todo esto, es que ese país enorme, agresivo, guerrerista, provocador y armado hasta los dientes, no es capaz de ganar ninguna de las brutales guerras que emprende o en las que participa.


Pese a lo que se sigue repitiendo y que el servil parlamento europeo hace poco declaró   dogma histórico, Estados Unidos no ganó la Segunda guerra mundial. La ganó la Unión Soviética que, al costo de 28 millones de muertos y de sufrir una terrible destrucción, enfrentó y derrotó más de 220 divisiones nazis, las mejores, ganó las batallas de Stalingrado y Kursk, liberó a Europa oriental y atravesando territorios minados llegó primero a Berlín y clavó su bandera roja en la cima del Reichstag. Estados Unidos apenas enfrentó al final a los nazis; y lo que sí es cierto es que fue el vencedor político, económico y mediático y el gran aprovechador de esa enorme victoria colectiva.


En 1950 Estados Unidos ataca Corea. Japón se había adueñado de ella en 1910, pero, liquidado en 1945, el líder coreano Kim il Sung se lanza a liberar la península. La indecisión de Rusia, que lo apoya, le impide liberar el sur del país y Estados Unidos aprovecha para invadirlo poniendo al frente a su títere Syngman Rhee, que impone una dictadura derechista. El paralelo 38 se convierte en frontera entre norte y sur coreanos y en ella hay choques frecuentes. El de junio de 1950 da inicio a la guerra solo porque Estados Unidos así lo decide. Y en ausencia del delegado ruso en la ONU, ausente por orden de Stalin, logra invadir Corea en nombre de esta. La guerra es terrible y dura 3 años. El norte combate con masivo apoyo de la recién liberada China y se enfrentan ambas con heroísmo a las tropas de Mac Arthur, el jefe militar yankee, que son superiores en armamento, cuentan con aviación militar y amenazan usar la bomba atómica contra China. Los crímenes de Estados Unidos son brutales: bombardeos masivos, destrucción de ciudades y pueblos, uso de napalm y guerra bacteriológica. Pero no ganan la guerra. La empatan, porque al final la frontera entre ambas Coreas sigue siendo el paralelo 38. Allí se firma un armisticio en 1953 y hasta hoy es la frontera entre ambas mitades de Corea.


Desde 1962 le toca a Vietnam, otro país dividido en mitades porque mientras Ho Chi Min y Giap, líderes del norte, derrotan a Francia y lo liberan, Estados Unidos se apropia del sur, monta dictaduras derechistas y corruptas e impide unificar el país. Sigue la masiva invasión militar. La de Vietnam es la guerra más criminal de Estados Unidos. Guerra llena de crímenes monstruosos que superan los de los nazis y que, por ser suyos, se cometen “en nombre de la libertad”. La idea es destruir Vietnam: uso masivo de napalm y agente naranja, inmensa destrucción de ciudades, pueblos y aldeas, matanzas y crueldades de todo tipo, asesinatos masivos de campesinos, torturas implacables de hombres y violación monstruosa de mujeres, incendios de tierras, contaminación de aguas, bombardeos sin parar, torturas mentales y experimentos horrendos con presos y sospechosos. El heroico pueblo vietnamita lucha y resiste y luego su resistencia se convierte en ofensiva. Al ver perdida la guerra, Nixon decide destruir con bombas el norte vietnamita y países vecinos como Cambodia y Laos. La desmoralización cunde, empieza la retirada y la guerra termina en aplastante derrota en 1975. Las triunfantes tropas del norte liberan Saigón mientras en la terraza de la embajada gringa espías y funcionarios se pelean en las escalas que los llevan a los helicópteros porque no caben todos. Después de esa derrota sólo les queda ganar la guerra en cine y TV con films en los que sus soldados son héroes que cuidan niños y protegen a mujeres.


Sigue la invasión y guerra de Irak en 2003, guerra cruel y destructiva basada en mentiras escandalosas. Saddam Hussein nada tenía que ver con ben Laden ni con las torres del WTC neoyorquino ni tenía armas de destrucción masiva. Recordar al cínico Colin Powell en la ONU exhibiendo una muestra falsa de esas inexistentes armas nucleares, tan falsa como el video de la hija del embajador de Kuwait que, disfrazada de enfermera, juró que Saddam había sacado bebés de sus incubadoras para tirarlos al suelo. La guerra, también a la cabeza de un grupo de países europeos cómplices y serviles, fue otra monstruosidad: destrucción de ciudades, misiles teledirigidos atacando refugios de civiles, fósforo blanco y uranio empobrecido por doquier, asesinatos en masa de civiles, violación de mujeres y niñas, bombardeos de ciudades indefensas, saqueo de tesoros históricos, destrucción y ruina completa del país. Querían fragmentarlo para cambiar en favor suyo el mapa del Medio Oriente. Fue un fracaso a medias que llevó al poder a los chiitas y a una alianza entre Irak e Irán. Y siguen moviéndose aún en el pantano de miseria y ruina que crearon.


Pero antes, desde 2001, estuvo y está Afganistán, la guinda de la torta. Luego del ataque al WTC, Estados Unidos declara que el autor es ben Laden, protegido del Talibán, grupo fundamentalista islámico ex amigo suyo, y como está refugiado en Afganistán, decide invadir y destruir ese país. Esta guerra de la primera potencia del mundo contra un país pequeño y campesino, uno de los más pobres del planeta, parece imperdible. Estados Unidos bombardea y destroza, destruye pueblos, hace miles de presos, los humilla y tortura, envía unos a Guantánamo y asfixia otros en camiones. La victoria se canta antes de tiempo. Los acosados talibanes se repliegan y preparan su resistencia. La guerra se prolonga y se complica. Llega el tiempo de los drones y Obama se distrae en la Casa blanca bombardeando a distancia reuniones campesinas como fiestas y bodas. Pasan los años. La guerra sigue y se empieza a perderla. Es una trampa sin salida. Los afganos derrotaron a Inglaterra en el siglo XIX y a Rusia en el siglo XX. Le toca ahora a Estados Unidos. El costo de esa guerra es enorme y ya se ve perdida. Pero no pueden admitirlo. Trump decide pararla, pero no lo dejan. Y es Biden quien hoy lo está haciendo. Aunque silenciada, es una fuga vergonzosa. Hace un mes huyeron de su embajada en Kabul escondidos y a medianoche. Siguen retirando sus tropas y, como antes en Vietnam, tratan de rescatar varios cipayos para salvarles la vida porque el avance de los talibanes es ya indetenible. ¿Cómo ocultar que es otra guerra perdida en forma humillante?

Pero la soberbia los domina. Biden amenaza a los talibanes con bombardeos. Y a diferencia de Trump, que trató de neutralizar a Rusia para atacar a China, afirma que puede atacarlas juntas. ¿Qué busca? ¿Una guerra nuclear que perdería, así haga estallar el planeta?

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domingo, 1 de agosto de 2021

RESGATE BRIZOLA * Manoel Laquito Barbisan Leães /RS

 RESGATE BRIZOLA

História completa como ocorreu a operação de resgate do ex-governador Leonel de Moura Brizola do Território Brasileiro.


Brizola permaneceu quase um mês na clandestinidade em solo gaúcho, mesmo sendo perseguido, o seu primeiro refúgio foi numa fazenda situada perto da capital.


Uma semana após, viajou à noite com a esposa Neusa e os três filhos para Porto alegre, indo para casa de um amigo situado a rua Eça de Queiroz, no bairro Petrópolis, depois disso, se refugiou em diversas residências de amigos e políticos.


 Brizola se encontrava em Porto Alegre, mas sem condições de sair do país, pois as buscas, a “caça ao Brizola”, se intensificaram, tendo a sua residência à Rua Tobias da Silva n°66, sido invadida e depredada pelas forças de repressão. 


Toda a informação dava conta que os militares o prenderiam. Não havia outra alternativa senão o exílio, afirmava Brizola, pediu então aos seus amigos que levassem Neusa e os filhos para Montevidéu. 


Dessa forma Brizola acabou se refugiando no apartamento do grande amigo, ex-vice-prefeito de Porto Alegre, o renomado advogado Ajadil de Lemos, o apartamento localizado a rua, Duque de Caxias, a uma quadra do Palácio Piratini.  

Manoel Soares Leães, (mais conhecido por Maneco), conta que em fins de abril de 1964, quando acompanhava o ex-presidente João Goulart, comentou sobre o desejo de Brizola sair do Brasil.


Maneco, recebeu no seu apartamento a rua Bulevar España esquina com La Rambla, barrio Positos, um emissário que lhe propôs a missão de resgatar o ex-governador Brizola. Durante dez dias estudou a possibilidade de fazer o resgate em Porto Alegre, por achar muito arriscado a melhor alternativa seria realiza-lo litoral gaúcho. Solicitou, então, ao emissário que fosse analisado os movimentos das marés “alta e baixa”, com areia firme, faria um pouso com segurança. Para tal, deveriam estar na praia um caminhão e dois carros, posicionados no formato de uma “cruz”. Esse seria o sinal de que o plano de resgate não havia sido descoberto. Maneco então rasgou uma nota de um cruzeiro ao meio, ficando com uma metade, a outra metade seria-lhe entregue pelo emissário que traria o plano de resgate de Brizola.


O deputado Hélio Fontoura, veranista de Cidreira, ficou encarregado de analisar o melhor horário para Maneco pousar e realizar o resgate. Deveria ser entre 7:30 e 8 horas da manhã, horário em que areia estaria firme.


Coube à dona Lenira, esposa de Ajadil de Lemos, levar Brizola para o litoral. 

Na madrugada do dia 15/04/64, saíram da garagem do prédio, na Avenida Duque de Caxias, no Wolkswagen verde dirigido por dona Lenira, Brizola estava vestido com a farda e o capacete branco da Brigada Militar, cedido pelo Coronel Atílio Escobar, ex-Chefe da Casa Militar, que retirou as estrelas das fitas dos ombros. Brizola entra no Wolkswagen com mais duas pessoas, sentando-se no banco traseiro, e seguiram em direção ao litoral gaúcho. 


Ao se aproximarem de Águas Claras havia uma blitz, foram momentos dramáticos. Brizola falou: preciso manter a calma. “Se eu for reconhecido serei preso e morto.” O veículo foi parado por soldados militares, dona Lenira ao abrir a janela do carro, e o soldado olhou para o interior do fusca, Brizola executou a continência, tocou o seu chapéu com as pontas dos dedos e o soldado, nem pediu os documentos, mandando-os passar. E assim seguiram viagem para a praia de Cidreira, até o local do resgate onde ficariam aguardando a chegada de Manoel Leães o “Maneco”.


Passados alguns dias do resgate fui chamado a comparecer no hotel Lancaster no centro de Montevidéu, onde Neusa e os seus filhos estavam hospedados, já sabendo que seria peguei o carro de Jango e fui o mais rápido possível ao hotel, ao chegar lá, Neusa e o emissário Ajadil de Lemos estavam à minha espera, com ele, a outra metade de um cruzeiro e com o plano de resgate.


Um dia antes havia comentado com a minha esposa que viajaria ao interior uruguaio, para receber as cabeças de gado que Jango havia comprado e iria despachar para a fazenda El Rincón, departamento de Tacuarembó. Na madrugada do dia seguinte, peguei a minha família e fomos para Punta del Este, era preciso ludibriar os agentes que nos vigiavam. Orientei então a minha esposa Odila que, caso eu não retornar até o fim da tarde, ela deveria voltar para Montevidéu e entrar em contado com Jango.


  As 5 horas do dia seguinte decolei do aeroporto de Punta del Este totalmente às escuras. Fui para o interior uruguaio. Era preciso enganar os agentes e, teria que chegar a praia de Cidreira entre 7:30 e 8 horas. Em 15/04/1964, Maneco Leães pilotando o Cessna 310 bimotores azul e branco prefixo PT-BSP, levantei voo clandestinamente do aeroporto de Acuhel, cidade do interior uruguaio, ao decolar sintonizei no VOR a rádio Guaíba e, durante o voo ouvi uma entrevista de uma autoridade do governo comentando, que em poucas horas o ex-governador Leonel Brizola estaria preso.


Cheguei a pensar que seriam dois os presos! Para não ser percebido pelos radares vinha voando baixo, pouco mais que um metro acima das ondas do mar. Ao aproximar-me do litoral: fui para a praia de Cidreira-RS, ao avistar o sinal notei que o plano não correspondia ao que havia sido combinado: estava faltando um carro. Pensei em retornar, que o plano havia sido descoberto. Mesmo assim resolvi sobrevoar a praia, quando avistei o, Brizola saindo de trás dos cômoros (dunas) de areia com o capacete branco na mão abanando e vestido com a farda da Gloriosa Brigada Militar do Rio Grande do Sul, farda emprestada pelo coronel Atilio Escobar.

 Pousei na beira da praia e nem desliguei os motores, abri a porta do avião enquanto Brizola entrava e fechava a porta já estava decolando e voando baixo em direção ao Uruguai. Durante o retorno o, Brizola perguntou: Maneco olha para trás e vê se não vem vindo algum avião da FAB, eu tranquilizei-o: não há mais perigo de sermos interceptados, já estamos perto da fronteira, pouco depois ultrapassamos a fronteira, saindo do território brasileiro, anunciei ao Brizola que já estávamos no espaço aéreo uruguaio! Ele apertou a minha mão e agradeceu: obrigado Maneco! Posei na cidade de Sarandi Grande a 150 km de Montevidéu, início do seu exílio!


 Esta foi a última operação de Manoel Soares Leães o “Maneco” em solo brasileiro. Brizola parecia aliviado porque iria encontrar-se com a sua família. A viagem terminou em Solymar um balneário nos arredores de Montevidéu, onde o ex-Presidente João Goulart o esperava.


Quinze anos depois o mesmo Maneco Leães iria buscar Brizola em Assunção no Paraguai, no dia 07/09/1979, as 7:30 a bordo do avião Sêneca prefixo PT-ESO, propriedade de João Vicente Goulart, levando Brizola e a sua comitiva com destino a São Borja-RS. As 09:30, pousa o avião na pista da Granja São Vicente de propriedade do ex-Presidente João Goulart. 


 Mais de 30 mil pessoas o esperavam, com Maneco desembarcaram Neusa e os seus filhos, Sereno Chaise, Wilson Vargas e Pedro Simon, encerrando o seu exílio. 

 Brizola teve que subir na capota de uma Kombi, para poder vencer a multidão que queria tocá-lo, acenando para o povo são-borjense.""


Texto do Jornalista Manoel Laquito Barbisan Leães.